La gente que escribe solapea bardos personales en
personajes ficticios que a veces tienen el tupé de llamarse igual que ellos, tuvieron los mismos
padres, fobias y seguramente también tengan el escritorio lleno de envases
vacíos y paquetes de golosinas atacadas en alguna noche de ansiedad.
-¿No ibas a empezar
a ir al psicólogo vos?
Dice un guasap en
la madrugada de un feriado que la agarra acostada en unas sábanas sin cambiar
hace mil, tapada hasta el cuello y con la seguridad de que la estufa de tiro
balanceado fue la mejor inversión del año. Eso de que hayan quedado lejos las madrugadas de feriados esperados ansiosamente para ponerse medibachas negras, tacos y una
pollera muy ajustada no la vuelve melancólica para nada. No tiene ganas de
acordarse cómo sonaban los pasos rápidos de las botas por las calles de
Palermo, esa melodía frenética de la aceleración por el frío y el estar
llegando tarde para el 2X1.
Buenos Aires es una
de las ciudades con más psicólogos por habitante, algo de que somos hijos de
inmigrantes y la polución y la corrupción y muchas cosas que terminan en ción.
Analízate, analízame, en terapia, psicólogo, psiquiatra. No pierdas tiempo con un psicólogo, no importa que sea conductista, vos
andá directo al psiquiatra. La mayoría de la gente que la rodea, fue o va a
un psicólogo, se sienta o se acuesta y empieza a hablar de lo que le hace bien,
lo que le hace mal y le pagan a alguien por escucharlos, hacer intervenciones
esporádicas o dejarlos pensando. Supongo que para hablar de algunas cosas con
alguien tiene que haber un algo, no una conexión, pero sí alguna sensación de
comodidad. Para encontrar eso en una ginecóloga se abrió de
piernas con media cartilla de la obra social, justo para cambiar de trabajo y
descubrir que su ginecóloga favorita no la cubría osecac. Abrirse de piernas
suena medio fuerte, pero ella piensa así, es un personaje medio guaso con poco
filtro, un poco como la que escribe. Como abrir la mente a alguien es más
difícil que abrir otras cosas, no está demasiado segura en pedir un turno para
andar contando sus cosas. Pero no le
tenés que contar qué te pasó cuando tenías 5 años, contale lo que te pasó ayer.
Ai, qué paja. Paja escribir con un teclado táctil la marea de pensamientos que
se le ocurren por la madrugada, bendito seas archivo de audio instantáneo. Es
una de esas personas que no le molestan que otros escuchen su voz con tal de
ahorrarse caracteres y que sueltan el botón antes de tiempo.
-Es que yo ya sé en
qué me autoboicoteo. Me calienta el flaco que tiene pasiones muy apasionadas
que le duran un par de meses, que son más grandes, que aceptan sin problemas esa necesidad de hacer turismo emocional cuando ya descubrieron
los secretos que les podían interesar... Me lleno de actividades para no estar
quieta ni física ni mentalmente... Me frustro porque soy ansiosa y no me gusta la
gente pegajosa. Ya sé dónde hago agu...
-Bueno, vos porque
tenés todo muy claro.
Los guasap de la
madrugada se vuelven entre irónicos y serios, y la solemnidad no es algo que
pueda ser aguantado por mucho tiempo entre una persona que está acostada y otra
que finge hacer resúmenes. El tema cambia y se dan cuenta que comparten el
mismo amor platónico (que reúne todas las características antes mencionadas) y
la seriedad sale por la puerta casi desapercibida. Son como dos adolescentes
hablando de uno que está en el último año del polimodal, que tiene buzo de rugbier
con su nombre atrás y recién volvió del viaje de Bariloche, mientras ellas
están con los cumpleaños de 15.
Con la satisfacción
de poder dormir más de 12 horas por primera vez en mucho tiempo, la que está acostada
desliza la cabeza por debajo de las sábanas y se duerme en cuanto cierra los
ojos. Se despierta pasando el mediodía y hace uso de ese verbo maravilloso que
no figura en los diccionarios y se pronuncia almoryunar. Un amigo que se
autoproclama nerd le dice que hay una diferencia entre amor platónico de platón
y el que la gente suele usar, y ella le dice que su amor debe ser como el de platón, que ya no está en el secundario pero como conoce muy bien
dónde hace agua, prefiere no conocerlo porque pinta ser de esos hombres con los
que se puede enganchar.
pipi cucú doña!! AIlin
ResponderEliminarMuuuuchas gracias por pasarte!
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