La última vez que me puse de muy
mal humor fue ayer a las 17.29 de la
tarde.
La última vez que lloré de risa
fue el lunes pasado que se llovió la vida, y por Belgrano se veía a 3 chicas
caminar debajo de un paraguas. Había una rubia que casi lloraba del frío, la
del medio sostenía firmemente el paraguas negro para cubrir la mochila con su
tesoro, y la del costado puteaba bajito porque una cuadra atrás se había caído
y manchado todo el pantalón con algo parecido a barro.
La última vez que lloré fue de
bronca, y la última vez que canté y bailé fue después de mirar una película en
mi pieza.
La última vez que fui al cine fue
hace como dos meses con una de mis mejores amigas, y nos sorprendió una peli
francesa por la que no dábamos ni dos
pesos. Después de una cena extraña y una desilusión un poquito amarga, entramos
a una sala con sólo 4 personas más y nos sentamos a esperar. También lloré de risa
esa vez.
La última vez que hablé de algo
difícil fue hoy antes de almorzar y la última vez que cené pizza y cerveza con
amigos fue hace unos 15 días.
La última vez que me reí mucho de
mí misma fue cuando por sacar una foto me terminé empapando y con la foto fuera
de foco; y la última vez que me apiadé de mi fue cuando en vez de ponerme a
hacer un trabajo práctico me senté a escribir las boludeces que tenía ganas de
escribir.
La última vez que me corté más de
5 cm fue en el año 2009 y la última vez que hice brownies fue hace unos
minutos.
La última vez que tomé mate fue
ayer en la casa de una amiga, me lo cebé y lo tomé sólo yo, mientras ella estaba tirada en su cama y las
dos hablábamos de cosas que no voy a contar.
La última vez que bajé un cambio
fue el martes, cuando se cortó la luz en la Facu, pude ir a casa a escuchar música y
se me ocurrió una idea extraña, algo sobre un amor gay. Nada paradójicamente mi
amiga de los no-mates se interesó en la historia. Quizás le caiga bien porque
termina mal, pero hasta que no esté pulida no se la pienso contar.
La última vez que leí una novela
fue hace unas semanas, cuando tuve que suplantar la rayuela por la política
comunicacional de los años 30. La última vez que me dieron un beso como el del capítulo 7 fue... JAJA ¿Pensaste que te lo iba a decir?
La última vez que mentí fue
cuando dije que me iba a levantar temprano y la última vez que fui muy sincera
fue por mensaje.
La última vez que odié a alguien
habrá sido en la primaria y la última vez que me sorprendí por amor fue cuando
escuché que una amiga dijo que su pareja era como un chupetín de coca y me vi a
mi misma de 8 años buscando desesperadamente en una bolsa mayorista por MI
chupetín de coca ¿Alguien los volvió a ver? Mi amiga sí.
La última vez que me sentí muy
triste fue el lunes a la noche, y la última vez que fui muy feliz fue el martes
a la noche.
La última vez que me odié fue en
verano y otoño del año pasado y la última vez que me amé fue durante todo este
año.

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