“Porque sin buscarte te ando
encontrando por todos lados, principalmente cuando cierro los ojos”
Tengo ganas de escribir sobre
él pero… también tengo ganas de dejar de escribir sobre él. Desde que lo dejé
de ver, apareció esa necesidad de contar y desarmar cada sentimiento, cada
situación por la que había pasado. Inclusive esta noche, siento que tengo
tantas cosas para decir que no me alcanzan los dedos.
Pero también me convertí en
esta especie de amante del drama, esa que al pasar por una parada específica
del 10 recuerda un momento exacto, la que al escuchar una canción automáticamente
imagina una sonrisa y una voz. La que no puede olvidar lo que no pasó en un
pasillo oscuro una madrugada de verano.
Parece que es una musa con dos
caras, te regala la capacidad de expresar todo lo que querés pero haciéndote
recordar cosas que te ponen triste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario